Header Ads

De Ingrata a Ingrato: música, cultura y sensibilidad.

Por: Violeta Carrasco 


Se ha hablado mucho, especialmente en facebook, de una ‘generación de los ofendidos’ o ‘generación de cristal’, a la que le atribuyen una debilidad característica alrededor de temas específicos frecuentemente relacionados con problemáticas sociales. Incluso, figuras públicas como Eugenio Derbez han dado declaraciones al respecto; en una reciente entrevista habló de las dificultades que enfrenta como comediante ante un público que se insulta fácilmente, dijo: “Ya no puedes decir nada de nadie”... “Todo mundo se ofende de todo”... “En otros tiempos hubiera sido ingenioso, ahora te crucifican”. 

      Sin embargo, creo que Derbez, al igual que muchas personas, está confundiendo la sensibilización y conciencia social con lo que llaman una debilidad de carácter, pues la supuesta ‘generación de cristal’ no es la que, por ejemplo, se incomodaría frente a temas conservadores como lo son la política y la religión, (temas que por cierto, años atrás eran considerados intocables); sino que es una generación que ya no está dispuesta a tolerar discursos de odio hacia sectores sociales vulnerables en los contenidos culturales que consume. 

       Es decir, no es que sean susceptibles a ofenderse por cualquier cosa, de hecho me atrevería a decir que no están ni siquiera ofendidos, sino que mantienen una postura de ‘no tolerar la intolerancia’. Defienden y promueven la libertad de expresión y el derecho a la crítica, como se vio en la respuesta que obtuvo la obra Revolución del pintor Fabián Chairéz, donde se ilustró a un Emiliano Zapata desnudo con zapatillas, montando un caballo; pero determinan el límite de esta libertad de expresión cuando lo que se expresa son discursos de odio que atentan sobre la integridad de algún grupo de personas con características en común. 

        A diferencia de Eugenio Derbez, quien lo comprendió a la perfección fue Café Tacuba cuando en 2017 anunció que dejaría de tocar en vivo su icónica canción Ingrata, al considerar que su letra hacía apología al feminicidio: 


No te olvides que si quiero
 
Pues sí puedo hacerte daño 

Sólo falta que yo quiera 

Lastimarte y humillarte. 

(...) 

Por eso ahora tendré que obsequiarte 

Un par de balazos pa’ que te duela. 

Y aunque esté triste por ya no tenerte 

Voy a estar contigo en tu funeral.


          Recuerdo perfectamente que ante dicho comunicado la principal respuesta de las radiodifusoras fue la emisión constante de Ingrata, acompañado de diálogos en contra de la autocensura, el mundo parecía indignadísimo ante la despedida de una de las canciones más representativas en la historia del rock hispanohablante. También se vio en redes sociales comentarios vinculando la presión que ejercía esta ‘generación de los ofendidos’ para que todo fuera ‘políticamente correcto’ con los cambios que estaban tomando el cine, la música, las plataformas de streaming, etc para adecuarse a esas agendas. 

          Sin embargo, Café Tacuba jamás habló de que ese acto de omisión fuera un ejercicio de autocensura, ni tampoco culpó a su público del cambio como lo hizo Eugenio Derbez, sino que explícitamente dijo: "Para nosotros, las mujeres siempre son dignas de mucho respeto, amor y cuidado" ... “Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos". Dejando en claro que la decisión fue tomada desde una reflexión madura y consciente sobre las implicaciones de seguir transmitiendo este tipo de mensajes. "Mucha gente puede decir que es sólo una canción. Pero las canciones son la cultura, y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño, de lo que sea". 

        No fue sino hace unos días, el 7 de diciembre, que en su concierto de aniversario número 30, la banda mexicana volvió a tocar Ingrata, pero con la letra original modificada en la voz de Andrea Echeverri: 


No me importa si me quieres,

vale madre si me dejas. 

Vengo a romper tu espada, 

a mandarte a la chingada. 


Ingrato 


Porque soy independiente, 

porque no te necesito. 

No soy tu media costilla... 

es respeto lo que exijo. 


Ingrato


Como madre yo reclamo 

ni una más es lo que pido. 

Ningún macho abusivo 

violará a una chava. 

Que la violencia desaparezca. 

La tolerancia sea bandera... 


      Tanto en la música como en cualquier otro ámbito artístico, el creador debe adaptarse a su público, evolucionar junto a las nuevas generaciones y renovar su contenido de acuerdo a los parámetros del contexto social en el que se vive. El verdadero reto creativo del artista se encuentra en la capacidad y el talento para generar nuevos contenidos ingeniosos que superen viejas normas y viejos tópicos. Necesitamos más Café Tacuba, menos Eugenio Derbez.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.